miércoles, 7 de enero de 2026

Los años vividos

Los protagonistas del capítulo cuarto, dedicado a la posguerra. Entre otros, distinguimos a Sara Montiel, Amparo Rivelles, Corín Tellado, Juana Ginzo, Fraga, Berlanga o Paco Rabal.

Una serie documental emitida en horario de máxima audiencia, que alcanza una media de dos millones de espectadores y galardonada con el Premio Ondas Internacional es algo extraordinario, casi imposible hoy pero también lo era en 1992 cuando se estrenó "Los años vividos". Esta serie de diez capítulos de Mercedes Odina y Pere Joan Ventura pretendía ser una crónica audiovisual del siglo XX con  protagonismo absoluto de los testimonios de algunos de los más destacados personajes de aquella España. La decisión de emitirla en La Primera de TVE fue sorprendente a esas alturas de la batalla por la audiencia contra las privadas pero también era una operación de prestigio para la cadena pública, muy necesaria tras los primeros desmanes provocados por una competencia reciente y mal asimilada. El Ondas recayó en un capítulo concreto, "Tiempo de tragedia", dedicado a la Guerra Civil.

Mercedes Odina, directora y presentadora de "Los años vividos"

Odina, su directora y presentadora, provenía de la radio pero a mediados de los ochenta comenzó a trabajar en los servicios informativos de TVE y formaría parte del equipo de "Informe Semanal". Su gran proyecto audiovisual fue, sin duda, este documental en el que invirtió unos dos años de trabajo. Como premio por el éxito conseguiría ser directora de un programa de investigación periodística de emisión mensual, "Dossier 21". No tuvo larga vida a pesar de que varios de sus reportajes fueron emitidos en otros países. Más adelante sería corresponsal de TVE en Nueva York. El realizador era Pere Joan Ventura, con amplia experiencia como cámara, su sensibilidad visual le llevó a ser también realizador, editor e incluso ayudante de dirección cinematográfico. Su delicadeza a la hora de plasmar en imagen un relato y captar las emociones a través de un plano fue fundamental para la cuidada estética de este proyecto.

El escritor Gonzalo Torrente Ballester intervino en el segundo episodio, "Tiempo de ilusiones", dedicado a la primera mitad de la década de los treinta

Unas ciento cincuenta personas de la política, la cultura, el arte, la ciencia y el deporte sirvieron de hilo narrativo para explicar a las nuevas generaciones (y servir de recuerdo a las anteriores) cómo había sido nuestro país desde 1920 hasta el presente (ese presente, años noventa). Se hablaba de la sociedad de esas décadas, de los movimientos políticos, de los locos años veinte, de la cruenta guerra civil y su posguerra, del desarrollismo... pero sin aludir a fechas concretas o a análisis historiográficos, primaba el testimonio vivido y vívido en la memoria, la emoción de la realidad frente a la frialdad de los datos. Por eso se entremezclaban las últimas elecciones democráticas con los recuerdos de tal moda o el tarareo de una canción popular. 

La foto fina de la quinta entrega dedicada a los cincuenta, "Tiempo de paréntesis", con el entonces Rey en el centro rodeado, por citar algunos, de Adolfo Suárez, Jordi Pujol, Jesús Hermida, Nuria Espert, Montserrat Caballé, Lina Morgan, Julia Gutiérrez Caba, Vázquez Montalban y Luis del Olmo.

Mercedes Odina, su directora y guionista, introducía cada capítulo y en los dos primeros ejercía también de narradora con una voz en off para intentar contextualizar aquella sucesión de relatos personales enriquecidos con imágenes de archivo pero a partir del tercero se eliminó la narración para permitir que los testimonios cobraran aún más importancia. Odina había servido de transición para que el espectador entendiera de qué iba la cosa, para asentar las bases de su propuesta, pero después entendió que las entrevistas tenían fuerza suficiente para armar aquel relato. Aquellas charlas grabadas en fondos neutros (muy elegantes y que iban cambiando en cada entrega) se agruparon en generaciones. Ocho grupos de personas que tenían entre los 20 y los 30 años en la década tratada en cada entrega recordaban sus viviencias, unidas por un hilo invisible, el de haber compartido un momento de nuestra historia. Es decir, no eran los verdaderos protagonistas de esas generaciones, sino los jóvenes que triunfarán en los años siguientes. 

El Príncipe Felipe con representantes de su generación como Almudena Grandes, Bernardo Bonezzi, Alaska, Ángela Rodicio, María Barranco, Perico Delgado, Sito Pons, Jorge Sanz o Sito Pons

La lista de entrevistados era impresionante pero debía ser así para que la narración tuviera interés para el espectador. Algunos de ellos fallecieron antes de que emitiera la serie así que sus historias adquirían un valor especial. Una de las ideas más llamativas de "Los años vividos" se convirtió en el chimpún perfecto para cada episodio: la foto final con todos los participantes en cada entrega realizada en lugares emblemáticos por un fotógrafo o fotógrafa representativos de las sucesivas generaciones. Cada imagen se convirtió, con todos los honores, en un documento histórico en sí mismo. En dos de esas instantáneas aparecían el entonces rey Juan Carlos I y el príncipe Felipe con sus compañeros de generación. Eso sí, ellos no aportaron su testimonio "por sus especiales circunstancias" como tampoco lo hizo Adolfo Suárez que en aquel momento se había sumido en un silencio ante los medios pero sí que accedió a posar con sus compañeros de generación. 

El 19 de enero de 1992 se estrenó esta serie a las 22.30 y finalizó el 5 de abril. A partir del segundo capítulo los colegios e institutos recomendaban su visionado. Hoy es un documento de incalculable valor histórico y, afortunadamente, está disponible en la web de Archivo RTVE, se puede ver pinchando aquí. Urge una revisión con la esperanza de que podamos aprender algo de la experiencia de nuestros antepasados. 

domingo, 28 de diciembre de 2025

La Navidad de "El tiempo es oro" en 1992

El equipo de "El tiempo es oro" brinda al final de su emisión navideña de 1990. Foto Carlos Cid.

Hace 35 años una de las estrellas de la programación era un programa cultural. "El tiempo es oro" se había estrenado en 1987 y pasó por varios horarios tanto en La 2, su casa inicial, como en La Primera. Millones de espectadores seguían cada semana el devenir de anónimos sabios que conseguían premios suculentos. En Navidad organizaban un programa  con "matices especialicísimos" como decía su presentador, el añorado Constatino Romero que, por cierto, consiguió una enorme popularidad gracias a este formato del incansable Sergi Schaaff. El 23 de diciembre de 1990 celebraban estas fiestas ante su fiel audiencia por cuarta vez. Este especial se grabó tan sólo tres días antes de su emisión en los estudios de TVE en Cataluña. Un reno ¿de madera? y un belén adornaban la minimalista escenografía de Luis Gracia, estrenada esa misma temporada. 

A punto de cantar un villancico, Papá Noel les señala la letra en unos cartelones. Foto Carlos Cid.

Sofía, Mercedes y Alfonso, Súper-Concursantes que habían llegado al tiempo máximo de permanencia y superado cierta cantidad económica, fueron convocados al plató  para una entrañable reunión en la que recordaron su paso por el concurso más exigente culturalmente de la televisión española (quizás incluso de la europea) y para jugar de nuevo pero unidos de forma excepcional. Era un antecedente de los Magníficos de "Saber y ganar", otra creacion de Schaaff. El dinero conseguido fue 1.232.000 pesetas, cifra doblada por cortesía de la Casa porque tenía un destino benéfico: Intermón. Eso sí, los participantes se llevaron, "como detalle", sendos viajes: Sofía a Venecia, Alfonso a Berlín y Mercedes a Praga. No se olvidaban de los espectadores de casa y había premio para quienes habían respondido a una Súperpregunta. Llegaron miles de tarjetas postales, que era como entonces se enviaban las respuestas a los concursos de la radio o la tele. Eso sí, la ganadora recibió una llamada de Constantino para informarle de que había sido la afortunada. 

El equipo de "El tiempo es oro" canta "Rodolfo, el reno".
A la derecha de Constantino, Pilar Vázquez y Janine Calvo. Foto Carlos Cid.

En esta etapa del programa su creador, director y realizador, Sergi Schaaff, ya había dejado en manos de J.M. Benet i Jornet la dirección y J. Granell la realización pero seguía controlándolo desde la jefatura de programas en su despacho de Sant Cugat. La audiencia no notaba cambios radicales, exceptuando el blanco decorado aunque era obra del mismo creador de las anteriores. Constantino seguía mostrando su buen hacer con una cordial simpatía nada afectada, Janine Calvo había regresado al plató tras una baja por maternidad... "El tiempo es oro" era ya un clásico de la tele y su cita navideña también. 

El final deparaba una simpática sorpresa para los espectadores, una representación del equipo del programa vestida da gala cantó "Rodolfo, el reno". Aunque era en playback, Papá Noel les ayudaba con unos cartelones para que no se olvidaran de la letra. Por cierto, no hace falta ser muy observador para distinguir a Pilar Vázquez al lado de Constantino, sí, la Pilar de "Saber y ganar" que, entonces, era coordinadora de "El tiempo es oro". 

El programa está disponible en la web del Archivo RTVE, podéis verlo pinchando aquí

Fotos de Carlos Cid recuperadas recientemente por Nicolás Albéndiz para el Museo de RTVE. Todos los derechos reservados.

miércoles, 24 de diciembre de 2025

La Nochebuena de Ana Belén

María del Pilar Cuesta, la niña del madrileño barrio de Lavapiés que había comenzado en concursos musicales de la radio y que debutó en el cine con "Zampo y yo" pero que no consiguió emular el éxito de Marisol o Rocío Dúrcal (afortunadamente, dice siempre ella); la adolescente que en 1970 despertó como actriz para la enorme audiencia de la Novela "La pequeña Dorrit" en la televisión; la artista total que ha demostrado su enorme talento en la música, el cine, el teatro... Ana Belén, en definitiva, fue una de las estrellas de la Nochebuena de 2011. 

Joaquín Sabina, uno de los invitados inevitables de "A los hombres que amé" en 2011

Aquella jornada que inicia, oficialmente, la programación navideña en la tele, tenía varias estrellas musicales. Por orden de emisión: Sergio Dalma, Ana Belén y David Bisbal. Como es tradicional desde 1975, la noche comenzó con el discurso del Rey (por entonces aún estaba Juan Carlos I) y después continuaba el humor (esta vez buscado) con Josema Yuste y "Nochegüena News". Después "Vía Dalma" así que el especial de nuestra protagonista comenzó, por tanto, a eso de las 23.45. Tenía como estrellas invitadas a unos cuantos hombres de su vida personal y profesional, no en vano el título del especial era "A los hombres que amé". Allí estaban, por supuesto, Joan Manuel Serrat, Miguel Ríos, sus cómplices de la mítica gira "El gusto es nuestro", pero también Joaquín Sabina, Miguel Bosé, Boris Izaguirre y Millán Salcedo (de este modo los dos miembros de Martes y 13 estuvieron presentes en esta fecha aunque con un protagonismo bien distinto).

Ana Belén con Estopa en su especial de Nochebuena

No obstante,  tampoco faltaban mujeres como Cayetana Guillén Cuervo, Lola Herrera o Pasión Vega con la que cantó "El hombre del piano", demostrando que su voz es capaz de adaptarse a cualquier género y generación. De hecho, el trío con Estopa era tan inaudito como eficaz. 

El año anterior, además del Emérito, había sido, una vez más, la noche de Raphael con el título "Te llevo en el corazón", además de un capítulo especial de "Cuéntame cómo pasó". La propuesta de 2011 era, por tanto, rompedora con respecto a la tendencia habitual de La Primera desde que se había desecho de la fórmula de "Telepasión" (que, como todos sabemos, ha retomado) y fue un éxito. Ana Belén consiguió ser líder de su franja con un 21,7% de share y 2.154.000 espectadores. En realidad, aquella noche fue redonda para la pública que superó a sus competidores tras el pánico desatado el año anterior al empatar con Telecinco. En 2011 hubo bastante más distancia, 8 puntos entre el especial de Sergio Dalma y "La Noche en Paz", por ejemplo, y más de 10 con respecto a Antena 3 que decidió emitir cuatro episodios seguidos de "Los Simpsons" y repeticiones de "El Hormiguero" y "Tu cara me suena". Al menos la cosa le salió más barata. 

Serrat y Ana Belén cantando en el especial de Nochebuena de TVE en 2011

Amén del carisma de Ana Belén, hay que adjudicarle el mérito de la victoria también a la dirección y realización de José María Sánchez-Chiquito Morón, un auténtico especialista en musicales (incluidos unos cuantos navideños), entregas de premios como los Goya o los de Donostia del Festival de Cine de San Sebastián y capaz, no obstante, de encargarse de programas intimistas como "La matemática del espejo" de Carlos del Amor.  La elegante escenografía fue un diseño de Cesc Calafell, un maestro que ha demostrado su pericia en mil y un programas, unos cuantos con este mismo realizador, por cierto. 

Ana Belén y Víctor Manuel con el hijo de ambos al piano, David San José

He dejado para el final, precisamente, el colofón del programa: la aparición de Víctor Manuel. Cómplice sentimental y profesional de Ana Belén desde que se conocieron en A Coruña en 1972. Venía acompañado del hijo de ambos, David San José así que la emoción era palpable. "La puerta de Alcalá" (compuesta por Víctor Manuel) cerró un concierto inolvidable grabado en los estudios de TVE para solaz de los admiradores de esta artista polifacética y elegante como pocas. 

El programa se puede ver en la web de RTVE pinchando aquí

miércoles, 3 de diciembre de 2025

"Toda unha vida", el primer programa de Ana Kiro

Peret, invitado de Ana Kiro en "Toda unha vida" de TVG

El miércoles 4 de diciembre de 1996 a las 21.30 h debutaba como presentadora en la Televisión de Galicia una de las cantantes más famosas de la comunidad que, gracias a esta nueva aventura profesional, se convertiría también en una de sus presentadoras más queridas. Ana Kiro había comenzado su carrera musical en los sesenta en Barcelona. El cantante José Guardiola la contrató para su espectáculo, fichó por la discográfica Belter, hizo covers, sustituciones y en 1968 fue fichada por el programa "Galas del Sábado" para interpretar en castellano éxitos pop extranjeros. Fue de las primeras en grabar discos en gallego y, ya en los setenta, regresa periódicamente a su tierra para ofrecer conciertos y viaja a Europa y América para ofrecer espectáculos a los emigrantes gallegos. Cuando la TVG comienza sus emisiones regulares Ana ya era una estrella así que fue requerida para actuar enseguida en sus programas y, por supuesto, fue una de las invitadas estelares de su primer Fin de Año

Los invitados del primer programa, entre ellos Lolita y Raphael

"Toda unha vida" era una producción de CTV para TVG que se ubicaría en el hueco que hasta ese momento ocupaba el cine. Fue una novedad inesperada, cuando el trimestre estaba prácticamente finiquitado, lo lógico hubiera sido esperar al comienzo del siguiente, justo después de las fiestas de Navidad, pero el caso es que Ana se presentó ante su público con la emocion a flor de piel y mucha humildad. El programa prometía ser un encuentro musical entre amigos y así fue. Cada semana la Kiro invitaba a cantantes y grupos con los que había compartido escenario a lo largo de sus años en Barcelona y Madrid, sus productores también conseguían traer a Galicia a artistas a los que ella admiraba pero no conocía y la mezcla entre generaciones y estilos musicales resultaba, cuanto menos, curiosa. Como ejemplo nos vale el primer programa, la nómina era la siguiente: Raphael, Lolita, Missiego (el hijo de Betty Missiego que en esa época había triunfado con la canción "Pechito con pechito"), La Maña y la Orquesta Passarela de Vilagarcía. 

Ana Kiro (a la derecha) y a su lado Encarnita Polo

En realidad, "Toda unha vida" había sido el título de una gala homenaje a la artista grabada en el Palacio de Congresos de A Coruña el 20 de junio y emitida el 1 de agosto de 1996. Al evento acudieron dos de sus colegas de profesión con los que había trabajado en su etapa en Barcelona y que se habían convertido en amigos: José Guardiola y Salomé con los que incluso se atrevió a cantar en catalán. Aquel especial consiguió una gran audiencia y sirvió, prácticamente, de piloto de la serie de programas de la que hoy hablamos.

Ana Kiro en su programa con, entre otros, Elsa Baeza, Las Virtudes y Los del Río

En definitiva, cada semana Ana Kiro recibía en un gran plató a uno o dos cantantes consagrados, a otros de moda en el momento, a una orquesta y, puntualmente, algún cantante internacional (fundamentalmente italianos como Rita Pavone o Nicola di Bari). La lista de invitados, pues, es grande, heterogénea y, por qué no decirlo, extraña. Unir en una misma emisión a Encarnita Polo con Luis Eduardo Aute era arriesgado pero... funcionó. Además de sus actuaciones (generalmente en playback) Ana les entrevistaba y después se unían en tertulia. En aquellas charlas descubríamos, de paso, que la gallega había sustituido a la mujer de Eugenio en un bolo en su etapa como dúo musical o a Helena Bianco en una actuación de Los Mismos. 

Ana mira con adoración a Marifé de Triana, su ídolo de siempre

Sin duda, uno de los momentos más emotivos se produjo por la presencia de Marifé de Triana a quien Ana profesaba auténtica veneración. Al borde las lágrimas la recibía y sus aplausos tras cada canción eran los más fuertes que se escuchaban en el plató. Carlos Rivero, el viudo de Ana, nos contaba estos días en una entrevista para "Hora Galega fin de semana" de TVG que su mujer dijo aquel día: "Tendría que pagar por cantar con Marifé". Y es que aquel programa fue una enorme oportunidad para ella, supuso un giro en su trayectoria profesional, una nueva oportunidad que "fue una lotería" según él. "Ahí empezó todo", añade refiriéndose a su etapa como presentadora. 

Ana Kiro en plena actuacion

Por supuesto, en un un programa presentado por Ana Kiro no podía faltar la música de la propia Ana Kiro. Cada semana interpretaba dos o tres temas de su repertorio y, en ocasiones, se atrevía a cantar a dúo con alguna de sus amigas invitadas. En definitiva, le daba a su público lo que quería. Comentaba Rivero al revisar imágenes de archivo: "Yo estaba tan nervioso y preocupado por todo pero ahora que veo esas actuaciones, veo cómo era capaz de comunicar, alucino con ella."

Ana con Eugenio al que conoció a principios de los 70 en Barcelona y con quien llegó a cantar entonces

"Toda unha vida" consiguió una gran audiencia en sus primeras semanas y se mantuvo en antena hasta 1998, compitiendo (a veces con dificultad) con algunas grandes apuestas de la tele nacional (incluido el fútbol de La Primera). Curiosamente, quedaron varios programas sin emitir por razones desconocidas, en esa tanda inédita se incluye la intervención de una jovencísima Pastora Soler, por ejemplo. Gracias a la buena acogida, la televisión autonómica pensó que Ana podría ser la anfitriona de un magazine de tarde. Dicho y hecho, en marzo de 1998 comenzó "Tardes con Ana", producido en su primera etapa por Gestmusic. Nos confiesa su viudo que "el programa diario fue muy importante para ella, pensaba más en la TV que en ninguna otra cosa. Además, como era tan querida, tenía tan buenas audiencias... Las cámaras la querían". 

La web de TVG ha recuperado algunos de los programas de "Toda unha vida" con motivo del 40º aniversario de la cadena. Podéis ver un pequeño reportaje sobre "Toda unha vida" aquí y la entrevista al viudo de Ana Kiro aquí. 

Fotos cedidas por Carlos Rivero.

jueves, 20 de noviembre de 2025

TVE el 20 y 21 de noviembre de 1975

Una de las imágenes de la retransmisión de la Capilla Ardiente el 21 de noviembre de 1975

4.58 de la madrugada del miércoles al jueves 20 de noviembre de 1975. En los teletipos de todas las redacciones de noticias nacionales e internacionales llega un servicio de la agencia Europa Press con una frase repetida tres veces: "Franco ha muerto". En nuestro país ese aviso llegaba con un sonido de campanillas para advertir de su relevancia pero aún así la noticia se publicó antes en el extranjero. Aquí las autoridades decidieron que se retrasaría hasta las 8 de la mañana. Todas las emisoras radiofónicas tendrían que conectar con RNE y se ponía en marcha una programación especial en TVE, que en aquel momento tenía dos cadenas, el Primer Programa y UHF (La 1 y La 2 hoy), que echó por tierra la parrilla preparada y anunciada desde hacía semanas. El Régimen había decidido que el país tenía que estar de luto y la televisión sería un reflejo de esa situación. Hoy, medio siglo después, resulta interesante (y apropiado) revisar la programación prevista y publicada en la revista "Tele Radio" (la oficial de TVE) porque nos ofrece algunos detalles muy curiosos. 

La programación prevista para el 20N publicada en "Tele Radio"

En primer lugar conviene recordar que en 1975 no se emitía 24 horas al día así poco antes de que comenzara la transmisión se podía ver la carta de ajuste durante unos quince minutos con música de fondo. Aquel jueves la carta comenzaría a las 13.45 y a las 14 h el Informativo Regional hasta que media hora más tarde llegaba el magazine "Aquí y ahora" presentado por José Luis Uribarri con entrevistas y música.  A las 15 h el Telediario y a su término "Revistero", un amable programa sobre actividades de ocio dirigido por Tico Medina (aunque cada día cambiaba de temática y equipo). La estrella de la sobremesa era "Novela" que aquellos días emitía la adaptación de "Ana Karenina". Descanso hasta la reapertura con la programación de tarde y el programa infantil "Un globo, dos globos, tres globos", el divulgativo "El campo" (con la previsión meteorológica de Eugenio Martín Rubio, muy importante para agricultores y ganaderos) y "Ballet" hasta el Telediario. La casualidad (o no) hizo que la película prevista para aquella noche fuera "Satán nunca duerme". Bajo aquel título se esconce una película religiosa pero en esos días aquello era anecdótico, lo realmente llamativo es que, sabiendo que el Dictador llevaba semanas ingresado y que su final era inminente, a algún programador se le ocurriera programar un film con ese título. 

Arias Navarro durante su alocución del 20N

En realidad nada de aquello salió al aire ese día. De forma excepcional la carta de ajuste comenzó a las 9.30 h. Un cuarto de hora después se anunció que el Presidente del Gobierno, Carlos Arias Navarro, se dirigiría a la nación a las diez de la mañana. Ese es el famoso mensaje con voz entrecortada y mirada cabizbaja, el del recordado "Españoles, Franco ha muerto". Posteriormente el locutor David Cubedo, que durante años había sido el encargado de dar paso a los mensajes del Caudillo ("Atención, españoles, os habla el Jefe del Estado") explicó durante tres minutos las disposiciones del Régimen para los siguientes días. En forma de telegrama eran las siguientes: La capilla ardiente en el Palacio de Oriente estaría abierta al público desde el viernes a las 8 hasta las 7 del domingo 23. Quedaban suspendidas clases y actividades económicas públicas y privadas hasta el 27. Luto nacional durante 30 días. Suspendidos espectáculos y actos públicos hasta el domingo 23. Cierre de actividades en las Bolsas hasta el 21 y cambio de divisas y moneda extranjera durante el día 20. El 22 de novimbre proclamacion de Juan Carlos de Borbón como Rey. Al día siguiente los restos del Caudillo serían trasladados hasta el Valle de los Caídos. Durante esos días toda la programación televisiva se vería alterada, especialmente el 20 y el 21 de noviembre, tal y como comprobaremos. 

Florencio Solchaga en una de las conexiones del 20N

A continuación se proyectó el documental "Al servicio de España" que glosaba la figura de Franco y que hoy resulta un claro ejemplo de la propaganda de la dictadura. Se puede ver aquí. Desde ese momento y hasta la hora de cierre, doce y media de la noche, se sucedieron diversos programas informativos presentados en distintos turnos por los locutores José Luis Uribarri, Florencio Solchaga (que había sido el responsable de dar a conocer a los espectadores los partes médicos), Manuel Almendros, Miguel Sanchís, Joaquín Díaz Palacios, Ángel de la Fuente, Vicente M. Torres, Pedro Macía, Javier Vázquez, Julio César Fernández y José Luis Barcelona (desde Miramar) entre otros. Es decir, la plana mayor de presentadores de informativos. La única mujer que apareció en pantalla aquel día fue Clara Francia como locutora de continuidad para anunciar los distintos programas que se iban trufando entre el largo especial informativo: Misas, documantales sobre la Monarquía, las Leyes Sucesorias y otras hagiografías como "Franco, ese hombre" o "Franco. El siglo XX en España". Se repitió el Réquiem de Mozart varias veces y se finalizó con el reportaje "Soledad de España" e imágenes de la bandera de España a media asta. 

La parrilla para el 21 de noviembre de 1975 publicada en "Tele Radio"

Al día siguiente la programación enviada a la prensa dos semanas antes incluía la emisión en prime time de dos de las grandes apuestas de la temporada: "El hombre y la tierra" de Félix Rodrígez de la Fuente (con la primera entrega dedicada a las cigüeñas) y la serie "Cuentos y leyendas" con el capítulo "Vestida de tul" basada en la novela de Carmen de Icaza que, finalmente se emitiría el 12 de diciembre. Además, el viernes era el día de dos series norteamericanas de éxito, en el Primer Programa y antes del Telediario, "En ruta" y en el UHF y en coincidencia durante media hora, "Barbany Jones", ¡serie detectivesca con un rombo! Por supuesto, nada de esto se emitió.

Apertura de la Capilla Ardiente el 21 de noviembre de 1975

La capilla ardiente en el Palacio de Oriente sería el hilo narrativo continuo de aquella jornada. La carta de ajuste había comenzado a las 7.45 y a partir de las 8.25 se inició la retransmisión dirigida y realizada por Ramón Díez, el responsable de los grandes eventos televisados, desde campeonatos de fútbol al festival de Eurovisión. Alberto Delgado, habitual de la información parlamentaria, fue el locutor del primer turno, continuarían Julio César Fernández y Pedro Macía. Entre las continuas conexiones con el Palacio de Oriente (hoy Palacio Real), informativos, música clásica, documentales sobre Franco (varios ya emitidos el día anterior), divulgativos sobre el papel que tendría que asumir el Rey y misas.

Una de las secuencias más repetidas desde 1975, retiran de la Capilla Ardiente a un falangista que se empeñaba en seguir rindiendo honores al Dictador sin moverse

Destaca el especial "Rueda de prensa" de Victoriano Fernández Asís que pudo conectar vía Eurovisión con los corresponsales de TVE: Manuel Piedrahita desde Bonn, Juan Roldán desde Londres, Pedro Wender en Berlín, Paloma Gómez Borrero desde Roma, Miguel Veyrat desde París, Luis Pancorbo en Estocolmo, Pablo Martín en Bruselas y desde Nueva York Jesús Hermida para contar cómo se había recibido el fallecimiento del Generalísimo en el mundo. De nuevo Clara Francia fue la única que apareció en pantalla aunque también se escuchó la voz en continuidad de Isabel Bauzá y Kika Fraiz. Aquel día finalizo, otra vez, con "Soledad de España" con la narración de David Cubedo y las banderas a media asta. Era la una de la madrugada y cinco minutos. Aún quedarían días de larguísimas retransmisiones, la historia en directo a través de las cámaras de TVE. 

miércoles, 5 de noviembre de 2025

Los sabios

Una imagen de la grabación de "Los sabios" en su segunda etapa.
Fotografía de Carlos Cid cedida por el Museo RTVE, todos los derechos reservados.

La tarde de los sábados entre 1984 y 1986 la chavalada tenía una cita televisiva con un concurso que era al mismo tiempo un programa divulgativo y que incluía dibujos animados. "Los sabios" fue una idea del productor Claudio Biern Boyd para aprovechar una serie de animación japonesa para la que tenía sus derechos de explotación en España. "MIM" era un ente rosa que podía viajar en el tiempo para conocer la vida de importantes científicos de la historia. Cada capítulo se emitía como avanzadilla del concurso en sí, así que algo que comenzó como una estrategia para explotar una serie se convirtió en un programa de éxito en la Primera Cadena de TVE en una época en la que la parrilla infantil estaba repleta de espacios interesantes. 

El director Claudio Biern Boyd (a la dcha.) revisando una toma de la grabación en un monitor en 1985.
Fotografía de Carlos Cid cedida por el Museo RTVE, todos los derechos reservados.

Biern Boyd, productor de series de dibujos animados tan populares como "Ruy, el pequeño Cid", "D'Artacán y los Mosqueperros", "La vuelta al mundo de Willy Fogg" o "David el Gnomo", descubrió la serie "MIM" en una de sus habituales visitas de negocios al estudio de animación japonés Nippon Animation. Estaba protagonizada por dos hermanos que invocaban (literalmente) a MIM usando su computadora (entonces nadie tenía un ordenador en casa y se usaba más ese término que hoy nos parece obsoleto). 

La famosa MIM, verdadera estrella de "Los sabios".

Se produjeron 127 episodios que se emitieron en la TBS japonesa entre 1983 y 1985. Cada capítulo duraba originalmente unos 50 minutos pero en TVE vimos una versión reducida a 20 para adecuarse al hueco de programación que tenía todo el programa, incluyendo el concurso. Por eso aquí apenas veíamos la interacción con los dos chavales ni tampoco fragmentos con explicaciones que aclaraban aún más varios de los conceptos expuestos en cada entrega. 

Andrés Caparrós. Fotografía de Carlos Cid cedida por el Museo RTVE, todos los derechos reservados.

"Los sabios" tuvo distintas etapas. La primera estaba presentada por Andrés Caparrós con la ayuda de la debutante Isabel Garbí, o sea, Isabel Gemio. Según palabras del propio Caparrós fue él quien la recomendó aunque el mérito de su fichaje televisivo también se lo atribuía el director del programa. En todo caso, muchos años después ella le devolvería el favor a Andrés contratándole como copresentador en la primera temporada de "Sorpresa, sorpresa"... pero aquello no acabó bien. 

Caparrós en una de las primeras emisiones del programa.

Esa primera temporada comenzó el 2 de junio de 1984. Cada semana una pareja formada por un niño/a y un familiar se enfrentaban a preguntas de cultura general  y otras relacionadas con el tema tratado en el capítulo de dibujos animados. Además del cuestionario había otro juego, "El disparate ciego" (presentado por María Rosa Valls) en el que un miembro de la pareja tenía que describir al otro lo que había en el interior de una caja a través de mímica. A lo largo de sus dos años de emisión se introdujeron otros juegos y la fórmula inicial fue variando para hacerse menos encorsetada. 

Isabel Garbí hablando con MIM. Meses después recuperaría su apellido Gemio.

¿Cuál era la función de Isabel Gemio entonces? Pues una bastante limitada pero que sirvió para que la  conociera un público muy distinto al que la escuchaba en las madrugadas radiofónicas y también los jefazos de la tele que no es poca cosa. Gemio, o Garbí como se presentó artísticamente entonces, se encargaba de una sección divulgativa en la que charlaba con la versión en muñeco de MIM que, por cierto, eran las siglas de "Mi Inteligente Muñeco". La voz de aquel personaje era la de María Dolores Gispert, o sea, Pippi Calzaslargas. Sin embargo aquellas interacciones requerían demasiado tiempo de grabación (el muñeco, el doblaje, la grabación en chroma key...) y no duraron mucho. Más adelante, Isabel entrevistaría a personajes bastantes populares que acudían al programa como invitados. 

Miguel Ángel Jenner.
Fotografía de Carlos Cid cedida por el Museo RTVE, todos los derechos reservados.

Después de la primera temporada el programa sufrió una transformación bastante radical, al menos estéticamente. Caparrós fue sustituido por Miguel Ángel Jenner, actor de doblaje y animador nocturno de espectáculos de music hall en Madrid y Barcelona, tal como pudimos ver en una entrega de "Un, dos, tres". Precisamente, después de "Los sabios" presentó "El Edén" que era una recopilación de viejos números de cabaret y revista. Jenner es hoy un reconocidísimo actor y director de doblaje y su voz está incrustada en nuestros recuerdos más entrañables, él es Lumière en "La Bella y la Bestia", Pumba en "El Rey León" o el Sr. Patata de "Toy Story" además de la voz habitual en castellano de Samuel L. Jackson por destacar sólo uno de sus fijos. Pero entonces era un desconocido y su aparición como un simpático catedrático con birrete y toga le otorgó bastante popularidad. Y sí, es el padre de la actriz Michelle Jenner. 

Silvia Marsó en su etapa de copresentadora de "Los sabios".
Fotografía de Carlos Cid cedida por el Museo RTVE, todos los derechos reservados.

Gemio abandonaría el programa poco después y en su lugar llegó Silvia Marsó, procedente del "Un, dos, tres" aunque hay que recordar que ella ya había trabajado en los estudios de Barcelona como copresentadora de Salvador Escamilla en el concurso de cantantes noveles "Gent d'aqui" para el circuito territorial de TVE en Cataluña. También se incorporó Mariángel Alcázar conocida después por sus crónicas sobre la monarquía en los programas de Ana Rosa Quintana y que aquí se encargaba de entrevistar a científicos. 

Jenner con el actor Juan Manuel Lores y la copresentadora Isabel Gemio.
Fotografía de Carlos Cid cedida por el Museo RTVE, todos los derechos reservados.

Para compensar estas charlas con tanta enjundia teniendo en cuenta que el programa estaba destinado a la chavalería, se incluían actuaciones musicales y, de vez en cuando, alguna atracción visual. También aparecía por ahí el actor Juan Manuel Lores interpretando a una especie de Guillermo, el famoso travieso creado en los años veinte por Richmal Crompton que también tuvo sus propias adaptaciones televisivas en los 60, 70 y 90. Sin embargo, la versión de Lores resultaba bastante más repelente y ciertamente perturbadora. Marsó abandonó el programa poco antes de su final porque ya tenía otras ofertas con mayor protagonismo. En 1987 aceptaría la propuesta de Chicho para regresar al "Un, dos, tres" en la última etapa de Mayra. 

El programa se mantuvo en su ubicación de los sábados por la tarde (antes de la serie de aventuras norteamericana de turno) hasta el 8 de febrero de 1986 y dejó el listón de la divulgación científica para niños a través del entretenimiento muy alto. 

Podéis ver varios programas en Archivo RTVE pinchando aquí

miércoles, 29 de octubre de 2025

"Lúa nova", un aniversario especial para TVG

Gayoso en los primeros minutos de "Lúa nova"

Este mes el presentador más veterano en activo de la Televisión de Galicia está de aniversario, la noche del lunes 6 de octubre de 1986 a las 21.30 h estrenó "Lúa nova". Ese título que evoca directamente a su "Luar" con el que lleva en antena los viernes desde 1992, fue su primer programa propio emitido en prime time. Es importante hacer esa precisión porque Xosé Ramón Gayoso lleva en la TVG desde sus emisiones en pruebas y el día de la inauguración oficial, 24 de julio de 1985, fue uno de los encargados de los actos de bienvenida a la audiencia. Antes de que llegara "Lúa nova" ya había presentado el magazine de tarde "Entre nós" e incluso había debutado en la noche con "Boa Noite" sustituyendo a María José Goyanes, que a su vez había sucedido a Pepe Domingo Castaño pero... allí sólo presentaba

Gayoso con El Último de la Fila

Aquella noche de hace 39 años arrancaba su primer proyecto como director-presentador en la noche, una aspiración propia de cualquier profesional televisivo que para él entroncaba directamente con sus recuerdos de infancia y adolescencia, viendo la tele en familia. Para él la noche era y sigue siendo como aquella "lareira" (el hogar de la chimenea) alrededor de la que nos unimos para disfrutar de la compañía. Con "Lúa nova" no pretendía innovar, era un programa de entrevistas, música y una pizca de humor de vez en cuando. Xosé Ramón aportaba su personalidad y si revisamos aquellas viejas cintas Betacam (hoy digitalizadas por el servicio de Documentación de TVG) veremos un Gayoso mucho más poético, más nostálgico, quizás un poco más melancólico pero igual de entrañable que el actual. A mediados de los ochenta los programas de entrevistas triunfaban y se llevaba eso que se daba en llamar "tele de autor" y este sería su primer intento en el género. Al año siguiente llegaría "O veciño do xoves", aún más personal. 

Imanol Arias, Ana Belén y Echanove con Gayoso en 1986

Realizado en directo desde uno de los pequeños estudios de la autonómica gallega en la sede de San Marcos, venía a suceder a "Galicia de noite", un programa similar presentado y dirigido por Xerardo Rodríguez. Por el sencillísimo decorado de "Lúa nova" pasó todo aquel que tenía algo que contar, gallego o de fuera de las fronteras de la comunidad. Manolo Summers presentando su película "Me hace falta un bigote" con su joven protagonista; Ana Belén, Imanol Arias y Juan Echanove que rodaban en Galicia "Divinas palabras"; Ana María Lajusticia explicando que sus famosos complementos nutricionales surgieron de investigar sus propias enfermedades; Amancio Prada hablando de su querencia por Rosalía de Castro... 

Jeanette en el minúsculo set musical del programa

La música tenía un papel fundamental en este programa, a pesar de que no contaba con un escenario precisamente lucido. Fondo negro y un poco de espumillón plateado en los primeros programas (que quedaba muy bien en los primeros planos, eso sí) que, con el tiempo, desapareció pero no para mejorar la escenografía, verdaderamente. Allí cantaron veteranos ya consolidados como Manolo Escobar o Jeanette y los que estaban empezando pero ya sonaban fuerte en las emisoras comerciales como Francisco, Alberto Comesaña, Nacha Pop o El Último de la Fila. No había discriminación de estilos, igual que sucede hoy con "Luar" y, precisamente, muchos de ellos serían invitados recurrentes durante las más de tres décadas de su mítico show de los viernes. 

Gayoso con Manolo Escobar que después actuaría en "Luar" decenas de veces

De aquella "Luna nueva" al actual "lunar" (la luz del sol reflejada sobre la luna, según la definición de la Real Academia Galega, pero popularmente lo relativo a la Luna) han pasado casi cuatro décadas pero hay muchas cosas de entonces reflejadas en el espectáculo de los viernes. Ha cambiado la técnica, el plató es mucho más grande ("Luar" se realiza en el Plató 1000 de la productora CTV que hace honor a su nombre, 1000 m²) pero, como dice el propio Gayoso, lo importante es el equipo, el elemento humano. 

Blanca Álvarez y Gayoso en el último "Lúa nova" en 1987

El pasado domingo en el programa "Hora Galega Fin de Semana" de TVG dedicamos unos minutos a conmemorar este aniversario con su director y presentador. Sus reacciones a algunos vídeos son realmente entrañables, podéis verlo pinchando aquí

La última imagen de "Lúa nova", que pasó de los lunes a los jueves, cuarenta semanas después de su estreno, fue la de Gayoso dirigiéndose a su equipo para abrazarlo. Aquella noche se había permitido un pequeño capricho: llevar de invitada a la locutora pionera de TVE Blanca Álvarez. Para él era su "mamá televisiva" porque había estado en los meses previos al inicio de emisiones regulares de la cadena enseñándoles a enfrentarse a la cámara. Cuarenta años después, Xosé Ramón sigue siendo igual de agradecido y lo demuestra ante su público, el que va al Plató 1000 a ayudarle a hacer "Luar".